abril 17, 2016

La Inteligencia Artificial


            INTRODUCCIÓN

Desde tiempos remotos la humanidad ha intentado tener el dominio del entorno que le rodea. Nuestros antepasados evolucionaron diversas formas de realizar tareas, que serían complejas para ellos, de una manera ingeniosa y avanzada para su tiempo.
Desde el descubrimiento del fuego y la creación de herramientas de caza, la invención de la rueda, la manipulación del hierro y el descubrimiento de la energía eléctrica; en general hemos desarrollado e inventado las herramientas para hacer nuestra vida cotidiana más cómoda.
La idea de desarrollar máquinas que ejecuten tareas complejas que requieran de la inteligencia humana es muy atractiva, y es el punto de partida de la constante investigación sobre éste tema.

DESARROLLO
            Desde la década de los 40, se ha impulsado y hemos desarrollado una época de avances electrónicos, que nos ha llevado a desarrollar lo que conocemos actualmente como computadoras; máquinas que tienen la habilidad de controlar los cálculos numéricos con una velocidad increíble y que han entrado en nuestra vida de una forma inimaginable; estos equipos llamados computadoras se comportan como grandes “cerebros” que intervienen en nuestra vida cotidiana, realizando tareas para nosotros los humanos, desde procesos tan simples como proporcionarnos la información sobre la hora del día, hasta procesos complejos que mantienen la vida humana activa en grandes y avanzados centros de salud.
          No obstante, y siguiendo nuestro instinto de desarrollo, hemos evolucionado en estos últimos años y le hemos dado a la computadora una potencia nunca antes pensada, pudiendo conectar el desarrollo computacional con el desarrollo mecánico, haciendo de ambos lo que conocemos como robots; máquinas encargadas de realizar tareas físicas (desarrollo mecánico) con una precisión y velocidad muy alta (desarrollo computacional).
Estos robots ya se encuentran presentes en diversas áreas de nuestra vida, podemos observarlos en la industria, actualmente son los que ensamblan nuestros automóviles; también los podemos ver en la medicina o en la ciencia, ayudándonos en diversas tareas; pero lo más sobresaliente de los robots podría considerarse que es la misión de armar nuevos robots.
            Pero se mantiene al aire la pregunta ¿Tienen inteligencia?
          La respuesta a la pregunta quedará del lado de las expectativas que tengamos sobre estas máquinas, ya que, en la mayoría de los casos, a pesar de superar la velocidad de razonamiento y la capacidad de cálculo de los seres humanos, están limitadas por programas (software) que le indican paso a paso qué deben de hacer, quitándoles el elemento básico de la inteligencia humana, el poder de decidir qué hacer en una determinada e inesperada situación, razonando sobre las ventajas o desventajas de actuar y manipular el acto propio del bien común.
Es decir, los robots, están destinados a seguir ordenes exactas, programadas por los seres humanos, por muy complejas que estas órdenes puedan ser, seguirán una línea de programación basada en cadenas numéricas que no podrán expandirse por su propio desarrollo.
          Hasta el día de hoy, podemos decir que tenemos a los mejores científicos trabajando sobre la inteligencia artificial, tratando de darle vida propia a una máquina, buscando que ésta pueda tomar decisiones propias y que auto-expanda sus propias experiencias, pero hasta este momento no hemos podido lograrlo.
Si bien es cierto que tenemos vehículos que tienen programas complejos de conducción terrestre y que contemplan dentro de su software un vasto número de incidentes y precauciones de seguridad, debemos de estar conscientes que esta base de datos jamás podrá ser reemplazada por el instinto de auto-protección humano.
Una máquina de esa índole, como ejemplo, podría estar preparada para maximizar la protección de los ocupantes del vehículo siguiendo el ejemplo dado, pero ¿contemplaría por si misma su entorno?; es decir, ¿en caso de una falla del vehículo, podría por si misma a analizar el nivel de riesgo de la zona?, ¿si es de día o es de noche?, variables que alertarían los sentidos de nosotros los seres humanos; o inclusive, en algunos casos, este robot que controla el vehículo, ¿podría forzar el funcionamiento del motor hasta niveles de dejarlo inservible solo para avanzar a una determinada zona, en pro  de la seguridad de los ocupantes?
        En el caso anterior podemos encontrar que se disparan verdaderas acciones de auto-protección del ser humano, ya que nosotros podemos evaluar nuestro entorno de una forma consciente y procurando el bienestar común; elementos que indiscutiblemente no hemos podido lograr simular en las máquinas a las que llamamos robots.

CONCLUSIONES
       Con todo lo expuesto podemos concluir que, la inteligencia artificial, pese a los grandes avances tecnológicos que ha tenido en estas últimas décadas, sigue estando en vías de desarrollo, puesto que no se ha logrado hacer una máquina que pueda igualar las funciones básicas de un ser humano en materia de “inteligencia” y “razonamiento” autónomo.
Es innegable que hemos podido programar la imitación motriz del ser humano, caminan, observan, controlan mecanismos y otros; pero aún no tienen la inteligencia que nos caracteriza y que nos mantiene a los seres humanos clasificados como seres racionales e inteligentes.


REFLEXIONES

He elegido este tema, pues es un echo interesante el ver cómo nuestra vida cotidiana se ha visto envuelta en la utilización diaria de dichos robots, desde los llamados dispositivos inteligentes, hasta la automatización completa de viviendas y de la industria, la tecnología nos invade cada vez más, preguntándonos ¿Hasta donde llegará el raciocinio e independencia de las máquinas?

El punto de partida de mi documento fue la curiosidad del ser humano por delegar actividades diarias, en pro de su bienestar, inventando y desarrollando dispositivos y herramientas que le hicieran la vida más fácil. Dicha inquietud aunada a la revolución tecnológica que crece de manera exponencial desde las últimas décadas, es lo que nos ha llevado al punto de crear "cosas" que intentan simular la inteligencia humana.

abril 04, 2016

Mapa conceptual.

   
     Mapa conceptual de la lectura Aprendizaje Autónomo, de Jorge Hernán Sierra Pérez

(click para ampliar)